El mexicano Saúl «canelo» Álvarez campeón de peso medio del WBC y WBA derrotó de manera apretada, pero sin discusión por decisión unánime en 12 rounds al estadounidense Daniel Jacobs y le arrebató la correa de monarca de las 160 libras de la IBF.

Fue una batalla donde los estilos no se acoplaron, pero en la cual cada contendiente hizo su mejor esfuerzo y los jueces se inclinaron a favor del púgil de la Perla de Occidente.

Jacobs violó la regla de rehidratación y subió al ring con mucha ventaja de peso y Saúl pese a todo hizo lo necesario para salir con la victoria.

La pelea fue equilibrada, sin embargo el empuje de Canelo lo llevo a imponer su clase boxística a un Jacobs que terminó con el pómulo derecho lacerado y aunque ambos se conectaron con potencia, la mayor frecuencia de golpeo del mexicano lo perfilo a la victoria. Álvarez se convirtió así en triple campeón de peso medio en sus versiones WBA , WBC y IBF.

Tanto canelo como jacobs quedaron a deber, su confrontación no respondió a las expectativas que se habían levantado, en parte por los estilos, pero más que eso, ambos se mostraron con muchas reservas, quizás si Álvarez se hubiera tirado a matar sin extremar precauciones, su victoria hubiera sido brillante y no gris.

La T – Mobile arena llena hasta la gayola por miles de aficionados, se quedó con las ganas de rugir el nocaut. En general todas las peleas estelares fueron malas.

El peleador de Guadalajara hizo una pelea donde arriesgo poco, se cuido de los golpes de Jacobs y por eso la afición sigue divida.

En cuanto a su potencial boxístico el pelirrojo sigue en deuda con la afición mexicana y tiene producto de gallina para demostrar que puede ser grande, pero por el momento no es el mejor libra por libra del boxeo actual.

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