Lo acontecido a Sarai Arenas Alva, quien falleció hace unos días, presumiblemente como resultado de los golpes que recibió durante la pelea que tuvo en el Centro de espectáculos Cri Cri de la ciudad de Cuernavaca, Morelos, el pasado 22 de mayo con Dana Paola “La Tusita” Ponce Bolaños, es muy lamentable por eso urgen nuevos y eficientes protocolos médicos así como administrativos que guarden su integridad física.

El hecho de que Sarai falleciera no puede quedar sin una acción que busque poner fin a estos acontecimientos donde los peleadores o boxeadoras pagan las consecuencias de la negligencia con su vida.

Urge, es necesario que a partir de ya, las comisiones de box requieran a los promotores la obligación de asegurar a peleadores y boxeadoras para que al suben al ring estén protegidos y que este protocolo se extienda por un mínimo de 15 días posteriores a su pelea para que en caso de que lo requieran puedan tener a prestaciones médicas que incluyan hospitalizacion.

Lo acontecido a Sarai es algo que se repite una y otra vez en la historia del deporte de los puños dentro y fuera de nuestro país, ¿porque se da? porque todas las personas e instituciones que toman parte en una función de box tienen un porcentaje, un grado de responsabilidad, de culpa.

Después del niño ahogado…..no proceden investigaciones que sólo buscan llamar la atención pues no van a conducir a nada, todos se van a querer lavar las manos.

Los peleadores y boxeadoras deben ser profesionales, que entrenen a tope y que no acepten combates solo para ganar un poco de dinero.

managers bien capacitados, que sean auténticos consejeros para orientar que si o que no es lo importante para administrar la carrera profesional de sus pupilos.

concertadores de encuentros que hagan un trabajo serio responsable, promotores que cuiden del deporte sin perder de vista el negocio.

referís en plenitud de facultades físicas, comisiones de box profesionales no con gente improvisada que no cumplen con la responsabilidad que tienen encomendada, motivo que puede derivar en sucesos fatales.

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